Julián Parra Ibarra
Se veía venir
Desde hace un buen tiempo, en este mismo espacio advertí que de cara a las elecciones que se realizarán en Coahuila el año entrante para renovar la gubernatura, el Congreso local y las llamadas mini alcaldías de un año en los 38 municipios, partidos políticos, aspirantes a los cargos de elección popular, gobernantes y seguidores sobre todo de los dos principales partidos en la entidad, se iban a llevar algo fuertecito.
No se necesitaba tener una bolita de cristal, ni ser oraculeros para prever lo que se iba a venir, y eso que todavía no arranca el proceso en la entidad, ni las pre, pre, pre campañas. Vamos ni siquiera han concluido los procesos internos en los partidos para definir las candidaturas, y las cosas ya han alcanzado niveles impresionantes que amenazan con desbordarse, porque no hay ni quien les ponga un freno, ni la intención de uno y otro lado de aminorar los embates, por el contrario, a cada acción le corresponde una reacción más virulenta, y a esta una mayor y así sucesivamente.
Con lo que haya
Como en los pleitos callejeros, los participantes en la reyerta se tiran con todo lo que se encuentren a la mano, igual con piedras que con botellas, palos de escoba. Con todo lo que haya, el problema es que aquí está de por medio el futuro del estado, y en ese sentido habrá que tomar esta ‘rebambaramba’ –al menos entre los ciudadanos- con la mayor prudencia posible.
Esta batalla campal de pronto se ha magnificado por la misma razón que ha sucedido con otros hechos en todo el mundo, a nivel nacional y sobre todo en las entidades del País en las que acaban de vivir un proceso electoral o en las que están por vivirlo: el uso de las redes sociales. Igualmente los ciudadanos de a pie, tendremos que aprender a saber ‘cribar’ toda la información que aparezca, quedarse con la que realmente tiene valor, hacer un análisis de ella para poder tomar la decisión correcta. Nosotros como ciudadanos, no nos podemos equivocar, nuestros votos tienen que ser tiros
de precisión porque está en juego el futuro de nuestro estado y el de nuestros hijos y nietos.
Caja de cristal
Muchos no quieren entender que este mundo, este país, este estado es otro, que hoy todos estamos metidos en una caja de cristal –los medios de comunicación incluidos-, en la que estamos expuestos totalmente y a la vista y el escrutinio de la sociedad. Algunos creen que pueden no ser vistos en un ágil movimiento de prestidigitador desde alguno de los ángulos, pero no escaparán a la de los otros ángulos.
Y como si el horno estuviera para bollos, muchos de los principales protagonistas hoy dan motivos de sobra para ser sometidos al escrutinio de la sociedad, pero que a través del anonimato de la masa que ofrecen las redes sociales, éste se convierte también en escarnio, pero éste mismo es utilizado también por los mismos bandos que, insisto, se tiran con todo, con lo que esté a su alcance, con lo que se encuentran a la mano.
Comidas suntuosas, operaciones dudosas, publicidades engañosas. Todo, todo es convertible en proyectiles para ser lanzados a los enemigos, porque por como se vienen tratando, ellos mismos se han convertido en eso, en enemigos, no en adversarios políticos.
¡Muchas gracias!
A través de este espacio se reforzó la solicitud que al aire en el noticiero En Punto de Frecuencia UAL, la primera frecuencia de radio universitaria en La Laguna, se le hizo al rector de la Universidad Autónoma de La Laguna, Maestro Omar Lozano, para que en lo sucesivo la cabina de transmisiones de la emisora, llevara el nombre de Jesús Aviña Oteo, egresado de la institución, conductor fundador del primer espacio noticioso de la estación, actor, locutor, conductor, actor de doblaje, cantautor y mil cosas más, y quien el viernes pasado fue al reencuentro con el Padre Bueno.
Ya lo decíamos que el sentido humanista del Rector Lozano nos hacía pensar que la sugerencia respetuosa iba a encontrar buen eco y así fue, la respuesta fue inmediata y fue positiva. Será cuestión de reunirnos para afinar los detalles y establecer una fecha de común acuerdo con la familia de mi hermano Chuy, para que sea la misma Rosy Payán y sus hijos Marcelita –la Maguita, la Princesa Caramelo como le llamaba mi Chuy- y el ‘Zurdito’ Luis Alfonso, quienes puedan develar la placa.
¡Muchísimas gracias, Rector! Será una más de las formas de honrar al ‘Mago Evón’…Perdón, ‘Evón el Mago’